Sin duda ella busca el amor incondicional, pero no quiere recibirlo.
Sin duda ella busca el amor ideal, pero no puede alcanzarlo.
Sin duda ella solo busca amor, pero no sabe reconocerlo.
MIS PALABRAS
Cualquier intento de explicación es en vano.
VOMITANDO MI BASURA (que a mí me estorba)
Ya valió de esconderse. Me llamo Esther Muñiz García y me
gusta vivir en el anonimato. Lo que más temo en este mundo es darme a
conocer….que la gente sepa cosas de mí me produce una extraña sensación de
vulnerabilidad que no puedo explicar…así que la mayoría de mis esfuerzos se
concentran en dispersar la información, confundir, controlar, controlar, y
controlar. Lo que digo de mí, cómo lo digo, y a quién……Soy una experta en crear
una nebulosa gris que envuelve y protege toda mi infancia, mis recuerdos, mi familia,
mis ideas, mis hobbys, mis ideales, mis pensamientos, mis intenciones, mis
deseos; en fin todo de mí, todo lo que yo considero real.
Me llamo Esther y soy una pasota con lo que considero inútil
y una verdadera obsesiva compulsiva con aquello que me interesa. Si algo despierta mi interés me zambullo de
pleno, con todo mi alma, lo despedazo, lo engullo entero, hasta que no queda
nada más que conocer…si algo me interesa nada puede detenerme para saber más, más, y más. Por suerte, hay
pocas cosas que me (o me hayan) interesado con tanta pasión, y una vez terminé
con ellas, las dejé atrás. Para que algo me interese tiene que ser complejo, un
verdadero reto. No hago nada si no siento que existe en ello un verdadero reto,
no puedo. Ni el deber, ni la responsabilidad, ni el odio, ni el amor, NADA,
puede darme tanta energía y puede moverme tanto como un reto, uno que merezca
la pena conseguir (por eso me deprime no saber a donde ir).
Esto me ha dado muchas satisfacciones en mi corta vida (y
muchas tortas). Tuve una infancia extraña, emocionalmente insatisfactoria
quizá, pero eso carece de importancia. Lo importante es que fue plena. Tengo
recuerdos desde los dos años. Los nombres de niñas de la guardería, lo que
merendaban, a sus madres, sus olores, cuando aprendí el abecedario, mi
profesora de guardería enseñándome a escribir letras, tb su olor, su ropa….recuerdo
observar como las niñas saltaban a la comba, la primera vez que le pedí a mi
madre un bocadillo de mermelada de fresa, la primera vez que una niña de la
guardería me pegó, me recuerdo jugando, recuerdo una sonrisa de mi madre y
pensar que ella me encantaba, cuando fui a conocer el colegio antes de empezar,
mi primer día de clase, la niña con la que me sentaron, recuerdo pensar que me
parecía tonta (aunque probablemente no con esas palabras), recuerdo cuando
conocí con 4 años a la que sería mi mejor amiga, cómo entró en clase, armando
bulla, recuerdo que me gustó en ese instante y que decidí que sería mi amiga.
Recuerdo pensar que debería haberme sentado a su lado. Recuerdo, recuerdo, la
primera vez que robé en el cole, las mentiras que le contaba a mi madre, la
primera vez que una amiga m robó, en prescolar (o que yo pensé eso). Lo
recuerdo con suma precisión: le dejé un anillo, estuvimos jugando en el
tobogán, y cuando finalmente se lo pedí me dijo que se le habría caído.
Recuerdo pensar que mentía, y que mentía mal, recuerdo plantearme buscarlo en
su bolsa, pienso que era más lista que ahora porque sabía que como no podía
pillarla de ninguna manera no podía acusarla (hoy montaría un pollo jajaja). En
fin estupideces, mi lista es interminable…..Lo recueeeerdo TODO. Todas las primeras impresiones de
TODO,ABSOLUTAMENTE TODO. Esta es la parte bonita de recordar, yo puedo decir
que sé exactamente cómo descubrí el mundo.
Y ahora viene la parte fea de recordar. Recuerdo con la
misma intensidad todos mis dolores. Las primeras desilusiones, discusiones,
palabras, sentencias que me regalaron y que se quedarían como zumbido en mi
oído. Recuerdo el primer desamor, el rechazo, las peleas, los engaños, las
decepciones. Cosas que mi madre dijo, cosas que no dijo. Cosas que mi padre
dijo, cosas que no dijo. Cosas mi hermano dijo, y que el otro también dijo. Y
cosas que pasaron. Todo lo que alguna vez pudo herirme, se quedó ahí,
petrificado en mi cabeza.
Los hay que dirán que los recuerdos se confunden, se recrean…Lo
que sea, pero ahí están , con el poder de volver a despertar en mí exactamente
aquello que sentí en un momento del pasado.
Así que está claro: si no tienes la suerte de olvidar, estás
condenado a ti mismo. Yo no puedo escapar de mí. Lo he intentado, pero todo mi
pasado es parte de mi presente, y se proyecta hacia el futuro.
Mi cabeza ya no da para más. A veces dudo de que vaya a entrarme un solo recuerdo más. Por
eso se puede entender que me cueste abrir las puertas. ¡No es que no quiera
dejarles pasar, es que no caben! Hay demasiada basura en la parte de atrás.
Y con semejante
sobredosis de datos, de un tiempo a esta parte he notado que vivo con
retraso. Cuando puedo hacerle hueco a un sentimiento ya no tiene sentido,
cuando puedo abrirme a una persona ya se ha ido….Y empiezo a tener una
sensación de pérdida….Y eso: soltar ¡Cómo me cuesta!
Sé que es momento de tirar cosas a la basura, de hacer
limpieza, de cerrar puertas, PARA SIEMPRE! De no mirar atrás….mi duda,
razonable, es: ¿Qué dejo y qué me llevo?
PRESIENTO
Después de la rabia, la confusión...de la confusión, el vacío....y más confusión. Estaba bloqueada, pensando que ya no sentía nada, o algo pero impreciso....buscaba nombralo, etiquetarlo, racionalizarlo, digerirlo, y olvidarlo....´Quería nombrarlo pero brotaron lágrimas. Y se dejó ver. ¡Ah!se llama desilusión.
Lo siento. No, no lo siento. Yo ya no siento nada.
Lo siento. No, no lo siento. Yo ya no siento nada.
MI PROFUNDO DESEO
Estar aquí no es como estar sola. Puedo retirarme y seguir oyéndote. Intento alejarme aún más.
Puedo sacar mi cabeza, puedo esconder mi cuerpo, pero sigo oyendo,como en un lamento.... sus quejas, su dolor, su orgullo, sus deseos...Puedo hasta confundir lo suyo con lo mío.
Puedo marcharme muy lejos pero no puedo desconectarme de sus sentimientos.
Cuando sé que ya soy un río que se ha secado...y no tengo más que ofrecer.
Me voy lejos porque impregnada de ti no puedo verme, ni sentirme, ni entenderme. ¿Qué tengo? y ¿Qué quiero? ¿estoy satisfecha? ¿Qué me falta? y ¿Qué me sobra? Me sobra el rencor, que de nada me sirve. Me sobra el orgullo, que solo va a destruirme. Porque tampoco soy eso, ni estoy ahí...tampoco lo siento....Me sobra la rabia.
Había que destruir para construir más tarde. ¿Qué quiero? No esto. Esto no.
Había que cambiar, pero nadie lo ve adecuado.... Bien, yo siempre he seguido mi camino, incluso si es un camino de soledad
Cuando vislumbro un segundo el futuro, y me invade el temor de lo inevitable, me pregunto si llegada la hora seré valiente...y si podré discernir el coraje de la temeridad y la confianza del orgullo.
En realidad sé el camino. Me he parado un instante ante el borde del abismo que me rodea. Solo espero ser valiente para saltar al vacio, olvidando mi voluntad, y dejando que la vida me guie, como siempre ha hecho...incluso si me exige la vida, y me tocá la muerte, a través de las pruebas que se me presenten....solo espero al final ser más consciente de lo que sí soy y de lo que no. De lo que sí eres y de lo que no.
Mis alianzas no son artificiales, mis afectos no son a medias, mis ambiciones no son fugaces, ni necesitan del aquí y del ahora....Eso es lo que no ven....Puedo aceptar mi derrota y puedo dejarme morir... si con ello estoy un paso más cerca de ser quien quiero ser, y de llegar a donde quiero llegar. El deseo más profundo de mi corazón, ese no admite concesiones. Incluso en los tiempos en los que estuve de rodillas, o en los que no supe a donde ir, ni entonces ni ahora, me vendí.
Puedo sacar mi cabeza, puedo esconder mi cuerpo, pero sigo oyendo,como en un lamento.... sus quejas, su dolor, su orgullo, sus deseos...Puedo hasta confundir lo suyo con lo mío.
Puedo marcharme muy lejos pero no puedo desconectarme de sus sentimientos.
Cuando sé que ya soy un río que se ha secado...y no tengo más que ofrecer.
Me voy lejos porque impregnada de ti no puedo verme, ni sentirme, ni entenderme. ¿Qué tengo? y ¿Qué quiero? ¿estoy satisfecha? ¿Qué me falta? y ¿Qué me sobra? Me sobra el rencor, que de nada me sirve. Me sobra el orgullo, que solo va a destruirme. Porque tampoco soy eso, ni estoy ahí...tampoco lo siento....Me sobra la rabia.
Había que destruir para construir más tarde. ¿Qué quiero? No esto. Esto no.
Había que cambiar, pero nadie lo ve adecuado.... Bien, yo siempre he seguido mi camino, incluso si es un camino de soledad
Cuando vislumbro un segundo el futuro, y me invade el temor de lo inevitable, me pregunto si llegada la hora seré valiente...y si podré discernir el coraje de la temeridad y la confianza del orgullo.
En realidad sé el camino. Me he parado un instante ante el borde del abismo que me rodea. Solo espero ser valiente para saltar al vacio, olvidando mi voluntad, y dejando que la vida me guie, como siempre ha hecho...incluso si me exige la vida, y me tocá la muerte, a través de las pruebas que se me presenten....solo espero al final ser más consciente de lo que sí soy y de lo que no. De lo que sí eres y de lo que no.
Mis alianzas no son artificiales, mis afectos no son a medias, mis ambiciones no son fugaces, ni necesitan del aquí y del ahora....Eso es lo que no ven....Puedo aceptar mi derrota y puedo dejarme morir... si con ello estoy un paso más cerca de ser quien quiero ser, y de llegar a donde quiero llegar. El deseo más profundo de mi corazón, ese no admite concesiones. Incluso en los tiempos en los que estuve de rodillas, o en los que no supe a donde ir, ni entonces ni ahora, me vendí.
LO MISMO ES
Q cosas...puedo sentirme sola porque hoy estoy frágil...y mañana podré sentirme bien sólo porque estoy sola
......
La desilusión periódica es algo inevitable. Da igual de quien se trate.Y es que no depende de los demás, depende de mí.
SUCEDE LO QUE SUCEDE
Lo que sucede cuando alguien cambia es que todo cambia...
Lo que sucede cuando alguien cambia es que no todos van a estar de acuerdo...
Lo que en realidad sucede es que uno tiene que asumir que si se decide a ser él mismo, no va a gustarle a todo el mundo.
No es nada personal.
Lo que sucede cuando alguien cambia es que no todos van a estar de acuerdo...
Lo que en realidad sucede es que uno tiene que asumir que si se decide a ser él mismo, no va a gustarle a todo el mundo.
No es nada personal.
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