NADA QUE DECIR

NO TENGO PALABRAS

Creen que dejé de hablar por vergüenza, timidez. Creen que me asusta decir lo que pienso, por miedo, o timidez. No entienden nada. Sencillamente pienso ¿para qué?

A mí tus palabras me dan igual, a mí lo que digas me es indiferente, yo puedo sentir hasta el último de tus pensamientos….

Nunca he entendido que la gente crea que comunica bien sólo porque habla. O crea que no sólo porque no habla.

¿Quién pude dudar que las palabras se usan para mentirse a uno mismo tanto o más que a los demás?

No soporto esa necesidad constante de identidad mediante la palabra. Ni tus palabras, ni las mías, van a decirme quién soy, ni quién eres, ni van a construir una realidad.
Sólo confunden.

El silencio es mi manera de protestar

1 comentario: