SE ACABÓ LO QUE ME DABA

Hubo una época en la que m gustaba mirarme con malos ojos, pensar que era “mala”: desastre de persona, pésima amiga, tragedia de hija y un asco sin remedio en general. Hice muchas tonterías y cuando quise corregirme empecé por santificar mi conducta y pedir perdón. Se me fue de las manos.
No me había dado cuenta de que llevaba tanto tiempo pidiendo perdón por cosas del pasado a gente que ya no estaba….Creo que ya valió de flagelarse, creo que ya me he castigado bastante. Ya es tiempo de levantar cabeza y dejar de cargar a los muertos. Lo sé porque ha dejado de dolerme la espalda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario